Los cinco extraños hábitos de WhistlerX
Como mÄltieri se aburría hace unos días, me envió este cuestionario para que lo hiciera yo también. Lo he rellenado a mi modo:
LAS REGLAS DEL JUEGO SON: El primer jugador titula a su post “Los cinco extraños hábitos de (su nombre)”. Las personas que son invitadas a escribir este mensaje en su blog, deben también indicar claramente las reglas del juego. El testigo se pasa a otras cinco personas, sin olvidar dejarles un comentario en su blog avisándoles de que han sido elegidos e invitándoles a leer el tuyo.
1 Adicción a la música. La necesito, soy un puto yonki. Y además no es por el sonido, sino por las emociones que me transmite. La uso para levantarme, para ir por la calle, para pintar, para escribir para el coche, para el sexo, para ducharme... aunque no la oiga bien desde el baño, si no la tengo puesta cuando cierro el grifo, siento que mi sangre se vuelve gélida.
2 Soy un pedante. Tiendo a corregir a todo el mundo. Siempre estoy dando respuestas a preguntas que nadie hace. Disfruto haciendo gala de los conocimientos que tengo, aunque una vez realizada la demostración, me arrepiento de haberme lucido. De pequeño, me costó más de un disgusto no controlarme en dicho aspecto. De mayor me está costando que me comprendan. No es maldad, es una simple tradición familiar.
3 Heroísmo. Nunca debí leer comics durante mi infancia. Vivo constantemente haciéndome el héroe sin serlo ni tener necesidad. Trato de ayudar a todo el que puedo incluso a quien no pide ningún tipo de ayuda. Cuando lo consigo, duermo mucho mejor esa semana, pero cuando no, me mortifico por fallar. Me hace sentir inútil. Supongo que tengo serias dificultades para dejar las cosas estar.
4 Impuntualidad. No puedo evitarlo. Sea como sea, empiece a prepararme a la hora que empiece, llego tarde indefectiblemente a cualquier cita. Siempre surge algo, siempre hay una zancadilla de ultima hora. Hay personas que me preguntan si lo hago a posta pues parece que me esfuerzo. La única explicación que se me ocurre es que las fuerzas del universo que dominan el tiempo y el espacio me odian profundamente...
5 Me cabrea que me obliguen a crear. Amo crear, dentro de mis muy limitadas capacidades, pero detesto verme abocado a hacerlo. Puedo escribir en cualquier momento, puedo dibujar en prácticamente cualquier sitio... pero me toca los cojones no poder elegir el momento. Cuando, como es ahora el caso, es una cadena o una petición pública, el texto adolece frecuentemente de una profunda apatía. Para mí todo párrafo propio expuesto en IdasD3Pinza, aun redactado a desgana, es una obra con sus virtudes y defectos. En esta ocasión si no fuera tan especial para mí quien me lo pide, dado el cariño que le profeso a mÄltieri, ni me plantearía contestar a su post.
Y será porque en el Winamp suena I Want Out cuyos acordes y estrofas me hacen sentir rebelde; será porque soy un pedante, y aunque nadie me ha preguntado, sugiero que estas cadenas comprometen al receptor de la misma a rellenarla so pena de ser tildado de antisocial; será que voy de héroe y lo hago exclusivamente para destacar entre el grupo y atraer esas miradas de odio o admiración, sin las cuales no sé vivir; será que voy con la hora en el culo para terminar la mochila del Extremusika 2006 al que me marcho mañana: o será tal vez, que creo que no soy el único al que no le gusta escribir por obligación.
Que cada uno elija la opción que crea que mejor encaja con la parcela de mi personalidad que cree conocer. El caso es que he decidido no pasar el testigo a nadie. No es que los creadores de "Los cinco extraños hábitos de..." envíen matones a sueldo para que los bloggers del universo lo perpetúen hasta el final de los tiempos, pero si te lo pide un amigo, un cierto grado de imposición moral subyace en todo esto. Así pues, quien estas líneas lea, y quiera darles continuidad, es libre de hacerlo. Quien no, que no se sienta en un compromiso.
Demasiada importancia para una cosa tan tonta, ¿verdad?. Esa debería ser el hábito número 6... pero eso ya lo sabe quien tiene que entenderlo.
Un beso, amiga.


