Basta Ya... de hipocresía
Vas caminando por la calle y un tío te dice que te va a pegar una ostia. Tú te pones a dialogar para entender el motivo y en mitad del diálogo ¡¡PAFF!! ostia que te da.
Sorprendido, vuelves a acercarte para intentar hablar ¡¡¡PAFF!!! otra ostia del quince antes de abrir la boca. La gente de tu al rededor, preocupadísima por lo que esta viendo, te anima: "¡Aguanta! ¡No te pongas a su nivel! ¡Estamos contigo!"
De nuevo intentas aproximarte al sujeto que de pronto ¡¡¡PATAPUM!!! otra ostia que te deja sentado. La gente grita enfervorecida: "¡Basta ya! ¡Gente si, tíos que pegan ostias no!"
Tú, con la cara chorreando de sangre decides que quiza sea hora de pedir ayuda ya que el tío se dirige hacia donde estas tumbado y parece que no lleva buenas intenciones. Un noble hortelano, decide actuar y empieza a arremangarse para quitarle la cara al agresor de un guantazo pero un hombre trajeado se interpone en su camino.
- Hombre de Dios, - comienza a hablar el elegante caballero - este asunto no se puede arreglar con la violencia, debemos solucionarlo de un modo mas civilizado.-
- ¿Cómo?- respondió el hortelano mientras recibes en el suelo la paliza de tu vida.
- Llamemos a la policía- propuso una maruja que por allí pasaba.
- No serviría de nada.- replico un estudiante que se escaqueo de clase - La policía solo sabe reprimir la liberta de expresión. Son unos fachas. Lo mejor es que nos acerquemos a intentar disuadirle de un modo pacifico.-
Para cuando se dieron la vuelta, y te vieron tirado en el suelo estabas muerto y el responsable había salido huyendo. Impune. Los que allí quedaban llamaron a una ambulancia y condenaron la violencia callejera ante las cámaras.
Al dia siguiente, en otro sitio totalmente distinto, el mismo tío que te mato, esta diciendole a una señora que le va a dar una ostia...
Dos meses mas tarde solo tu familia recuerda tu cara y las personas que presenciaron aquella paliza siguen sus vidas como siempre.
¿No deberia haber pasado de la primera, verdad? Hoy han muerto casi doscientas personas y más de mil han resultado heridas. ¿Nos pondremos de acuerdo de una vez para actuar?¿Conseguiremos manchar las manos blancas, simbólicas, con el sudor del esfuerzo de una lucha real? Que poco nos duelen las bofetadas que no van a nuestra cara. Que pena ser una mayoría desunida contra una minoría compacta que nos está vapuleando.
Con mi más sincero respeto, apoyo y afecto a las familias de las víctimas y para animar al pueblo vasco a ser valiente y cortarle la cabeza a la víbora, WX



